Hace ya muchos años, desde antes de que la mayoría de nosotros naciera, la justicia en nuestro país dejó de ser justa, dejó de mirar a todos con los mismos ojos
Hoy muchas de las decisiones políticas que toman los ciudadanos son, mayormente, basadas en la justicia, y no en las políticas del candidato al que se vota, o al que no se vota. Porque lamentablemente, en un fenómeno que alcanza a gran parte del mundo, la gente elige al candidato opositor al que no quiere, o al que considera corrupto.
Elegimos a Macri porque el kirchnerismo se robó todo, o elegimos a Cristina porque antes vivíamos mejor, que la deuda externa que nos deja Cambiemos, que las obras sin terminar que dejó el Frente Para la Victoria. Siempre se elige justificando que el otro es peor y nos quedamos con el menos malo.
Ese es un gran problema, pero no es el mayor. Hoy, tenemos una justicia en la que no confiamos, no creemos y no compartimos. Salvo que diga lo que yo pienso. Nisman se suicido y fue asesinado tantas veces, que sería imposible llevar la cuenta. Hay peritos que con los mismo datos dicen cosas opuestas. ¿Y la justicia? Nada. Pero, ¿acaso importa lo que diga? Ya todos dimos nuestro veredicto personal, que es el que vale.
Con respecto a la corrupción pasa lo mismo: todos ya dimos nuestro veredicto, y si se cumpliera la sentencia que cada uno de nosotros estamos dispuestos a dar, no quedaría político alguno para gobernar.
Por esto, y por muchas cosas más, en este espacio no vamos a hablar de nada relacionado a la justicia. Que cada uno siga decretando lo que considere. Aquí trataremos de analizar, debatir, desmenuzar, las noticias más importantes, políticas sobre todo, para que cada lector se quede con algo propio y que le sirva de ayuda el día de mañana, ala hora de elegir, para poner el granito de arena en la construcción de un país, y no votando de manera negativa pero inconforme, tratando de que no gane un político, pero sin importar quien gane.

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